En Asjabad se celebró una reunión trilateral entre Leyla Aliyeva, Oguljahan Atabayeva y Saida Mirziyoyeva
El 20 de octubre se celebró en Asjabad, capital de Turkmenistán, una reunión trilateral entre Leyla Aliyeva, vicepresidenta de la Fundación Heydar Aliyev; Oguljahan Atabayeva, directora de actividades terapéuticas de la Fundación Benéfica para la Asistencia a los Niños que Necesitan Tutela, que lleva el nombre de Gurbanguly Berdimuhamedov; y Saida Mirziyoyeva, jefa de la Administración del Presidente de la República de Uzbekistán.
Según informa AZERTAC, Oguljahan Atabayeva, señaló que la próxima exposición internacional de arte MAMA, titulada «Madre Naturaleza», que se celebrará en Asjabad, constituye un acontecimiento importante que une a los países sobre la base de valores espirituales y culturales comunes, así como de enfoques similares respecto a las cuestiones sociales y humanitarias.
Tras prestar especial atención a la protección del medio ambiente y a la cooperación en el marco de organizaciones regionales e internacionales, Oguljahan Atabayeva expresó su confianza en que la exposición también constituya un paso concreto hacia la protección del entorno natural.
La vicepresidenta de la Fundación Heydar Aliyev, Leyla Aliyeva, destacó que, mediante esfuerzos conjuntos, es posible llevar a cabo numerosos proyectos medioambientales importantes. Recordó que había visitado la Fundación Benéfica y afirmó que había podido comprobar personalmente la gran atención que se presta a los niños. Asimismo, expresó su confianza en que la exposición de hoy represente un paso más hacia la realización de buenas obras.
Por su parte, Saida Mirziyoyeva, jefa de la Administración del Presidente de la República de Uzbekistán, resaltó que este tipo de encuentros abre nuevas oportunidades y, en particular, permite aunar esfuerzos para alcanzar un objetivo común: cuidar de las personas y construir el futuro sobre esa base.
Subrayó que, para cada niño, lo más importante es sentir el cuidado y la seguridad junto a su madre, tener la certeza de que es amado y de que siempre habrá alguien dispuesto a escucharlo.


